Y al igual que una buena fotografía logra captar lo que está detrás de la imagen, desvelar lo especial de ese trocito de realidad que representa, un buen haiku es capaz de mostrar la esencia de las cosas en su transparente fugacidad e incluso ofrecer una completa visión del mundo en una breve y sencilla instantánea de diecisiete sílabas.
El haiku en el aula
Todo el proceso de elaboración de un haiku estimula la creatividad y el sentido artístico y crítico del alumnado, pues debe aprender a desechar o escoger de manera autónoma las composiciones más ajustadas a la imagen observada y a los principios estéticos del haiku. Por otro lado, el carácter visual de la imagen contenida en los haikus brinda la posibilidad de trabajarlos desde el punto de vista plástico.
Haikus al almendro en flor
[Esta actividad del alumnado] coincide con la Fiesta del Almendro en Flor -una de las más populares de la isla de La Palma- que se celebra en el municipio de Puntagorda. Las flores del almendro, que durante los meses de enero y febrero parecen anticipar la primavera, son una invitación a la contemplación del esplendor de la naturaleza y a la alegría de la fiesta y a la vez nos regalan el motivo alusivo a la estación, uno de los requisitos del arte clásico del haiku.
El haiku cartonero
La iniciativa de publicar un libro con una selección de los mejores haikus escritos por los alumnos del IES Puntagorda surgió a raíz de la posibilidad de realizar un taller cartonero impartido por los poetas canarios Carlos Bruno Castañeda y Ernesto Suárez. Estos autores, junto a Daniel Bellón, han echado a andar una pequeña editorial, Cartonera Island. Lo peculiar de este proyecto es que las tapas de esos libros han sido elaboradas con cartón reciclado en talleres cartoneros organizados por la editorial con alumnos de centros escolares de Canarias. La idea de que nuestro alumnado pudiera, no sólo fabricar las cubiertas, sino completar todo el proceso de la creación de un libro nos resultó atractiva y Ernesto Suárez se mostró desde un primer momento interesado en la propuesta. De este modo, pudimos contar con la presencia en el centro de ambos autores para impartir una charla sobre la literatura cartonera y dirigir el taller en el que se diseñaron las tapas del libro con la colaboración de la profesora de Plástica y los alumnos de 3º de ESO.
Este proyecto ha sido posible gracias al entusiasmo de los editores, Ernesto Suárez, Carlos Bruno Castañeda y Daniel Bellón; al consejo certero de Coriolano González Montañez; a la ilusión e implicación de los profesores Mª Goretti Rodríguez Martín (Plástica), Víctor M. Rodríguez Acosta (Lengua); Nicolás Hernández Rodríguez (maquetación), Quírica González Díaz (reprografía) y el apoyo constante del equipo directivo. Nuestro agradecimiento a todos ellos y en especial al alumnado del IES Puntagorda, auténticos artífices y protagonistas de este libro que esperamos sientan y hagan verdaderamente suyo.